Después de la vaca loca, el pez loco llega en nuestros platos

Art1

(cc) Claudia Cavallera

¿Qué significa hoy “Bien comer”? o ¿”Comer sanamente”? ¿Qué realmente se esconde detrás de estos términos? Pienso que simplemente ya no se trata de comer cinco frutas y verduras por día, beber dos litros de agua diariamente, comer menos carnes rojas o simplemente comer equilibrado. Estos preceptos son sobrepasados. Hoy día las preocupaciones han sobrepasado este estadio y se enfocan más en la calidad y la procedencia de nuestros alimentos. Pienso particularmente al origen de la carne, al riesgo de pesticidas en las frutas y las verduras, a las condiciones de ganadería de los animales etc. Estas preocupaciones son legítimas para una cuestión de ética, en nombre de la ecología y en nombre del respeto para todos los vivos, también se puede creer que son malos para la salud. No es muy tranquilizador consumir carne criada con hormonas o frutas llenas de pesticidas, sin conocer sus efectos reales.

Los escándalos alimentarios de los años pasados.
A propósito de eso volvamos en particular sobre la enfermedad de la Vaca Loca (ESB) que tocó masivamente las ganaderías del Reino Unido entre 1986 y 1996. Sabemos a continuación de la investigación que el problema venia de la incorporación de harinas animales en la alimentación de los rumiantes. Esta enfermedad puede transmitirse por vía digestiva al hombre en la forma de Creutzfeldt-Jakob. Por tanto la utilización de harinas animales en la alimentación de las bestias fue prohibida en la Unión Europea.

La incorporación de harina animal en la alimentación de los peces.
Este año las harinas animales vuelven sobre el tapete. Los peces de piscifactoría podrán ser alimentados a base de harinas transformadas de carne de cerdo y de ave. En cambio este alimento sólo puede provenir de las partes del animal sana para el consumo. Una decisión ” conforme con las opiniones científicas más recientes según las cuales el riesgo de transmisión de ESB entre animales no rumiantes es despreciable” insiste la Comisión Europea. Pero en realidad, es difícil imaginar un pez en plena naturaleza comiendo un puerco o una gallina. ¿Entonces es muy ético y sin riesgo de alimentar los peces así? Concerniente a nuestra responsabilidad para el planeta, pienso que sería peor si todo el mundo consumiría peces pescados en mar porque esto pilla las reservas naturales y perjudica con gravedad a los océanos. Quizás un consumo moderado de pez sería un comienzo para frenar un poco la carrera de los industriales a la producción en masa.

PEZ LOCO POST2

One Response to Después de la vaca loca, el pez loco llega en nuestros platos

  1. Claudia,

    Sin duda hemos pasado de tener que enfocarnos en ”qué tipo de alimentos comemos” a ”de que están hechos esos alimentos que deberíamos comer”. Interesante la información sobre los peces, no sabía nada al respecto. Creo que tu artículo se suma a muchísimos otros que dan vueltas por el mundo agregando valor a las decisiones que tomamos a diario para alimentarnos.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>