Agricultura social y revolucionaria

(cc) Javiera Guajardo

(cc) Javiera Guajardo

Siguiendo la idea inclusiva de “mi nuevo supermercado participativo”, es necesario hablar de un tema que hace énfasis en los mismos valores, y que viene impulsándose en distintos países: la agricultura urbana. En específico, este tipo de cultivo es uno que posibilita el desarrollo sostenible, es decir, que permite cuidar e impulsar el bienestar social, económico y medioambiental. Aunque sea difícil de creer ésta ya llegó a Chile, pero es difícil definir si llegó para quedarse o está luchando para hacerse un lugar.

Primero la comida, después el hambre

Con la agricultura industrial, que es la destinada a producir en grandes cantidades, y la introducción de métodos en base de transgénicos existió el rumor de que el hambre en el mundo desaparecería; lamentablemente no sucedió. Y por el revés, estos dos métodos juntos tienen consecuencias tales como el uso excesivo de energía  y agua, contaminación del suelo, y generan residuos peligrosos para el medio ambiente y para nuestra salud.

Lo más importante es resaltar que no abastecen a toda la población a pesar de que se producen altas cantidades de alimento. El problema es que muchas de las personas no pueden acceder a ellos.

Revolución comunitaria

Un paso a que disminuya el hambre, al menos a raíz local, fue la idea propuesta por Pam Warhurst. Ella es la creadora de “Incredible Edible” –traducido como “increíbles y comestibles” –que se instauró en su ciudad Todmorden, Gran Bretaña.

La idea es simple: plantar en espacios públicos para que todos puedan servirse gratis al momento de cosechar. La iniciativa se basa en valores como el respeto, la ética y la solidaridad y promueven el bienestar social de la comunidad. Además de proveer a cada uno de sus habitantes, mientras ellos muestren dedicación a los cultivos.

Cultivando en el cemento

La idea ha viajado y se ha adaptado a países, a sus recintos urbanos y periurbanos.  Ya en el 2011, en Santiago nació la Red de Agricultura Urbana (RAU) que promueve la producción de alimentos en comunas. Fomentando la distribución de alimentos locales y así lograr el auto consumo.

Iniciativas como huertas familiares, separar los residuos entre orgánicos e inorgánicos son pasos básicos y simples para llegar al gran final –que sería el propuesto por Warhurst. Lo mejor de todo, aparte de entablar una conexión con tus vecinos, es que tendrás dominio de lo que consumes, se producirá una soberanía alimentaria.

One Response to Agricultura social y revolucionaria

  1. Que buena idea y gran alternativa!

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